Situación en Nepal

En la realidad nepalí se estima que el 48% de la población es analfabeta (62% son hombres y el 35%, mujeres). El presente se plantea con perspectiva de cambio, tras las elecciones del 10 de abril de 2008, en las que ha resultado ganador el Partido Comunista de Nepal, de signo Maoísta. Pero hasta entonces este país ha sido víctima de una guerra civil que ha perdurado durante 10 años, concluyendo a finales de 2006. Hasta la reciente declaración como Estado Federal, Nepal ha padecido la tiranía del último rey hinduista del mundo, Gyanendra, así como la gestión partidos políticos irresponsables... lo que ha traído consecuencias tales como una situación socio-económica pobre, un alto índice de analfabetismo, un gran número de niños y niñas que trabajan en lugar de ir a la escuela, una alta dependencia de la deuda externa y de las ayudas internacionales, una corrupción política y administrativa galopante, un alto índice de migración interna y de desplazamientos... consecuencias que en la actualidad son los grandes desafíos de este país.

Con respecto a la infancia, existe un altísimo índice de explotación infantil y el 80% de los niños y niñas que trabajan carecen de una formación o unos conocimientos adecuados acerca del propio lugar en el que trabajan. Se estima que 2.600.000 niñas y niños nepalíes están siendo explotados laboralmente en lugar de ir a la escuela. De todos ellos, la mayoría trabajan en restaurantes, casas, carpinterías, canteras, etc.

El sistema patriarcal crea también un gran déficit en cuanto al derecho de mujeres y niñas, por lo que resulta esencial fomentar una vida más segura para ellas y sus hija/os.

Nepal padece además una inestabilidad política desde hace mucho tiempo, en los últimos diez años de guerra civil, unas 15.000 personas han perdido la vida. De esta cifra, el 70% eran varones. La mayoría de la gente que fue martirizada durante el conflicto pertenecía a una condición humilde, lo que ha supuesto un número de viudas y huérfanos mayor entre las minorías humildes, desaventajadas y desafortunadas. En Nepal existen más de 100 grupos étnicos que poseen su propia identidad y cultura, además de la persistencia de un sistema de castas. Los dalits son los miembros de una casta pobre y muy baja, conocidos como “intocables”, por ello, no son aceptados socialmente y hasta hace poco no tenían acceso al gobierno del país debido a la conciencia pública, aunque tras las recientes elecciones algo parece estar cambiando y de hecho el sistema de castas ha sido abolido por el gobierno, aunque aún habrá de transcurrir mucho tiempo hasta que el mismo caiga en desuso. Durante el conflicto armado en el que ha estado sumido Nepal, muchas niñas y niños han perdido a sus padres, resultando muchas mujeres viudas y muchas niñas y niños huérfanos. Los sucesivos gobiernos que hasta la fecha ha tenido Nepal han sido incapaces de ofrecerles un tratamiento adecuado.