¿Por qué esconger entonces la mediación familiar?

Las ventajas de la Mediación, son varias, lo que nos impulsa desde Treseme a comprender la necesidad de la misma como método extraordinario y eficaz en la resolución de los conflictos familiares. Así, en general:

  • Las partes intervienen en el diseño de las soluciones afrontando sus propias conductas y el efecto que las mismas provocan en los demás.
  • Las partes acuden libre y conscientemente. Pueden retirarse en cualquier momento y acudir a la vía judicial si consideran que sería mejor resolver la cuestión en los tribunales.
  • Es una medida más barata en relación a los gastos de una tramitación legal (especialmente por la vía contenciosa). Es una forma de desjudialización de los conflictos familiares.
  • Como consecuencia de todo esto produce un menor desgaste emocional.
  • Es un proceso rápido que puede concluir con varias entrevistas, en relación con el tiempo que puede durar un pleito.
  • Al intervenir las partes en la solución, se evita la consideración de que la decisión ha sido impuesta injustamente por una tercera persona, o decidida al azar. No hay ni perdedoras/es, ni ganadoras/es. Las partes no se vivencian como enemigas, pueden seguir relacionándose con respeto desde su nueva situación, especialmente en el caso de parejas en procesos de separación que tienen en común hijo/as.
  • Los acuerdos libremente adoptados por las partes son voluntariamente cumplidos por las mismas sin que sea necesaria la ejecución forzada por parte de un/a juez para su cumplimiento.
  • Es preventiva, si las técnicas de mediación son utilizadas de forma progresiva, no sólo en la adopción de los acuerdos sino también en la supervisión de los mismos, se podrá constituir una forma habitual de resolución de cualquier conflicto familiar, logrando así su prevención.